La traducción no es una “commodity”

Le estaba explicando a aquel socio de una empresa informática en una impersonal sala de reuniones del distrito 22@ de Barcelona las ventajas que suponía trabajar con Kobalt Languages en cuanto a calidad de las traducciones, especialización de nuestros traductores y el valor añadido que le iba a suponer trabajar con nosotros cuando de repente dijo:

-A nosotros nos da igual quien haga las traducciones. Para nosotros son una commodity.

Hagamos un inciso aquí para ver cómo define “commodity” el Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales de Alcaraz-Hughes

commodity n: mercadería, artículo de consumo, género, mercancía, mercancía genérica, producto básico, activo real.

Nuestro interlocutor nos está diciendo que una traducción es un servicio carente de cualidades que lo diferencien entre sí. Que el proveedor de un servicio de traducción importa tan poco como cuál es la compañía que te suministra el agua o la luz en casa, o la empresa azucarera que ha fabricado el azúcar con el que endulzas el café.

Retomamos la escena en aquel pequeño despacho mientras fuera, unos 50 programadores en una gran sala dan forma a aquella tienda virtual y a otros proyectos de la empresa.

Pues no debería darte igual. Debería importarte. Y mucho. La imagen de tu empresa está en juego. Textos en castellano que has revisado una y otra vez hasta dejarlos perfectos, que has pasado a tus amigos y colegas para que den su opinión y hagan sugerencias y que después de tres semanas ya tienes acabados. Textos que son tu principal arma de venta para los visitantes de tu web, que tienen que ser el instrumento que permita convertir las visitas en venta, convenciendo a los visitantes y persuadiéndoles de que tu producto es el mejor. ¿Ahora vas a lanzar un torpedo a tu propia línea de flotación encargando la traducción a varios idiomas con los ojos cerrados? ¿De verdad vas a dejar que todo ese esfuerzo se desvanezca por no molestarte en elegir al proveedor adecuado? ¿Vas a permitir que la imagen de tu empresa en otros mercados se estrelle incluso antes de despegar?

Todos esos son los pensamientos que atropelladamente vienen a mi mente. Ahora toca articularlos de una de una manera comedida y comprensible.

-Creo que esa visión de la traducción como una commodity no es del todo acertada. Debería considerar la traducción como un…

Cómo detectar a un cliente moroso

Los más veteranos recordaréis la existencia de mi anterior blog. Han sido muchos los que me han comentado que los posts que aparecían allí les habían sido muy útiles. Voy a recuperar algunos de los mejores en este nuevo blog, para aquellos que no los conocieran. Empezamos con un artículo en el que veremos qué podemos hacer para saber si un cliente nos puede dar problemas a la hora de cobrar.

El otro día un compañero me escribió pidiéndome consejo. Había realizado un encargo para una compañía de traducción asiática y andaba con la mosca detrás de la oreja ante la posibilidad de que la traducción que tanto esfuerzo le había costado realizar, se quedara sin la lógica y esperada compensación monetaria.

Eso me hizo pensar en qué pasos debemos dar para intentar asegurarnos que nuestra lista de morosos e impagados sea lo más corta posible o, a poder ser, inexistente. Lo primero son cuestiones de lógica y sentido común. Si alguien contacta con nosotros por correo electrónico y lo único que nos dicen es «tradúceme esto al inglés» y ni siquiera firman o firman sólo con su nombre, lo más lógico es que no se trate de una persona seria. Lo mínimo que podemos exigir a alguien que contacta con nosotros a través de internet es una dirección física de la empresa y un número de teléfono en el que le podamos encontrar. A veces, es buena idea llamar con alguna excusa para comprobar que realmente el teléfono es correcto. La experiencia también me dice que todo aquel que parece únicamente preocupado por «cuánto le va a costar» suele ser también mal pagador.

Lo más lógico sería pedir una parte a cuenta de la traducción para todos aquellos clientes nuevos. Si el cliente pregunta debemos ser sinceros y decirle que solemos hacerlo de modo rutinario con los clientes nuevos para evitarnos disgustos.

Las agencias de traducción son mucho más reacias a dar «anticipos» y deberemos esperar pacientemente a que venza la factura para poder cobrar nuestra traducción. Pero, ¿pagarán? La respuesta a esta pregunta nos puede tener angustiados una temporada. Curiosamente, la angustia es mayor cuanto mayor es el importe de la factura a cobrar. Lo primero que debemos hacer al recibir una propuesta de traducción de una agencia es analizar un poco el mensaje de correo que nos hayan enviado. Al igual que con una empresa, debería figurar el nombre de la persona, el cargo, su dirección y su número de teléfono. Si el tono del mensaje es correcto, seguiremos con nuestras pesquisas. Si no lo es, deberíamos empezar a sospechar. El primer paso que debemos dar es comprobar qué tipo de cuenta de correo tiene nuestro interlocutor. Si nos ha escrito desde una cuenta gratuita de tipo Hotmail o Yahoo, ya tendremos otro motivo para sospechar, puesto que prácticamente ninguna empresa que se precie utiliza este tipo de cuentas. Si la agencia tiene página web, démonos una vuelta por ella para ver qué aspecto tiene y qué sensaciones nos da. Una página “cutre” siempre da “malas vibraciones”. Posteriormente, deberíamos acudir a algún foro de traductores o listas de correo y hacer indagaciones sobre nuestro cliente en potencia. Listas de correo como la de Payment Practices o portales como Proz suelen ser muy útiles.

Si nuestras pesquisas nos dicen que la agencia es buena pagadora, podemos aceptar el encargo. El último paso que deberíamos dar es pedir una orden de compra que las agencias suelen emitir para sus traductores. En ella debe figurar, además de todos los datos de la empresa, el número aproximado de palabras, la tarifa por palabra u hora, el plazo de entrega y cualquier otro tipo de información adicional (como la referencia de la agencia, la descripción del trabajo a realizar, etc.) Normalmente las agencias suelen enviar estas órdenes de motu propio, pero si no es así, no estaría de más exigirla.

Aun siguiendo estos pasos, nadie ni nada nos garantiza cobrar, pero tal vez podamos dormir un poco más tranquilos, hasta que llegue el tan deseado vencimiento de la factura.

Entrevista sobre traducción audiovisual

Hace unas semanas, Maria Grifoll, alumna de ESO de un instituto de Reus, se puso en contacto conmigo a través de su tutora, Marisol Arbués, para realizar una entrevista para su trabajo de investigación. Maria eligió analizar las referencias culturales de la película L’Auberge Espagnole (Una casa de locos) y me hizo la siguiente entrevista, a mi modo de ver, muy interesante…

1. ¿Cómo se presentaría a usted mismo?

Como un filólogo que desde hace 15 años se dedica a la traducción básicamente audiovisual, tanto en la vertiente más cinematográfica, como desempeñando distintas funciones en TVE siempre relacionadas con la lengua. Además, estoy especializado en traducción publicitaria.

2. Actualmente, ¿a qué se dedica?

Compagino las labores de traductor con las de dirección y gestión de mi propia empresa, Kobalt Languages.

3. En cuanto a la traducción audiovisual, aparte de ser experto en la materia, de publicar libros y artículos, ¿Podría nombrar algunos títulos de películas que haya traducido?

Primero, aclarar que libros no he publicado ninguno. En cuanto a títulos de películas, pues El Equipo A, Million Dollar Baby, Crash, Pequeña Miss Sunshine, Noche en el Museo, la saga completa de Saw, The Road, Los Mercenarios y también la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca.

4. Si la respuesta es sí, ¿recuerda alguna anécdota?

Quizá lo que la gente no sabe es que normalmente no trabajamos con las versiones definitivas de las películas. Vamos trabajando con lo que se conoce en el sector como “preliminares” que son montajes no definitivos de la película. Estos montajes van variando a medida que incorporan escenas nuevas, recortan otras, algunas escenas pasan del principio al final o viceversa, se añaden más voces… En El Equipo A trabajé con unas cinco versiones de la película. En la última versión eliminaron todas las palabras malsonantes que hasta entonces sí estaban en la película.

Estas copias de trabajo suelen ser de una calidad muy mala, a menudo en blanco y negro, con muchas marcas en pantalla y a veces con secuencias con la pantalla completamente en negro. Son medidas de las productoras y distribuidoras para luchar contra la piratería, aunque esto genera cierto malestar entre los que nos dedicamos al doblaje y el subtitulado, primero porque no nos dedicamos a piratear películas y segundo, y lo más importante, porque estas medidas dificultan mucho nuestro trabajo.

5. ¿Cómo cree que está el mundo de la traducción de films hoy en día?

El sector del doblaje está atravesando una crisis importante desde hace algunos años. El número de películas dobladas o subtituladas ha descendido significativamente en los últimos 5 años. Ahora ya no hay tantos estrenos semanales. Además, las distribuidoras intentan recortar gastos por todas partes y por ejemplo, los subtítulos se hacen a partir de los diálogos de doblaje. Ésa es una práctica poco aconsejable desde el punto de vista de la calidad porque la traducción de doblaje puede apartarse bastante del original. La crisis es especialmente acuciante en Barcelona, que en otros tiempos fue la meca del doblaje español, pero que cada vez más está viendo como estos trabajos van a parar a Madrid. Las grandes distribuidoras de cine estadounidenses tienen sus sedes allí y parece lógico que encarguen los trabajos donde les sea más cómodo. Por otra parte, también estamos siendo castigados por la ley del doblaje catalán, algo que no gusta absolutamente nada a las distribuidoras, que como contrapartida, han decidido llevarse parte del negocio fuera de Cataluña.

6. ¿Cuál piensa que es la situación de España respecto al resto del mundo?

Al contrario de lo que suele pensar la gente, la tendencia en el resto del mundo es a doblar cada vez más, por lo menos en el continente europeo. Las distribuidoras ven que siempre es más rentable una película doblada en el idioma local.

7. ¿Cómo ve el futuro de este campo?

Incierto. Creo que el doblaje va a continuar durante mucho tiempo, pero la calidad del mismo va a la baja de un modo alarmante. Por un lado, las prisas para estrenar películas o series lo antes posible, hacen que se trabaje a contrarreloj, sin tiempo para meditar, consultar o repasar prácticamente nada. Por otra parte, los traductores cada vez lo tenemos más difícil para ganarnos la vida con la traducción audiovisual puesto que las distribuidoras y los estudios están enzarzados en una guerra de precios que repercute directamente en nuestros honorarios. Esto hace que los traductores más veteranos busquemos otros campos de especialización y la traducción audiovisual se ha convertido en una especialidad para recién licenciados que suelen aceptar unas condiciones económicas peores.

Esta situación continuará siendo así hasta que el público aprenda a quejarse cuando ve un mal doblaje por TV o cuando devuelva un DVD a una tienda porque el doblaje no tiene la calidad suficiente.

8. ¿Cómo cree que debería ser la traducción de una película, de calidad y corrección lingüística, o más bien comercial y que convenza al público?

Primero la película debe reflejar fielmente el tono y el estilo del original. Nosotros no somos nadie para adulterar el resultado para que la película resulte más graciosa, menos polémica, más apta para todos los públicos, etc, etc. Y ésa es una práctica habitual. Las distribuidoras y sus departamentos de márketing suelen meter mano en la traducción para mejorar el resultado en taquilla. Luego, la traducción tiene que ser correcta desde el punto de vista lingüístico, sin errores de comprensión del original, sin calcos del idioma de partida y con construcciones correctas en nuestro idioma.

9. ¿Cómo puede la crítica de dicho público interferir en el trabajo de los traductores?

La crítica puede ayudar a que se exija más a los traductores, a que estos tengan que hacer un trabajo mejor y de más calidad y de esta manera, los resultados finales serán mejores.

10. ¿Cuál es su preferencia entre el doblaje y la subtitulado?

No tengo preferencias. Me gustan ambas cosas por igual.

11. ¿Cuál es su opinión respecto a la situación actual de estos dos tipos de traducción audiovisual? ¿Cree que debería imponerse uno por encima del otro?

Creo que deberíamos tener más oportunidades de ver cine subtitulado y acostumbrarnos más a él. Yo he ido con amigos a ver películas subtítuladas y al entrar al cine eran reacios, pero todos han salido siempre encantados. Tenemos que acabar con eso de “yo al cine no voy a leer”.

12. Hay expertos que creen que el cine no se debería traducir, sino al contrario, que debería mostrarse la obra tal y como es. Así, progresivamente, los espectadores se acostumbrarían a ver películas en una lengua extranjera y las entenderían. ¿Qué opina usted de esto? ¿Cree realmente que el cine se debe ver como una obra de arte inalterable, o como un elemento de ocio para el público?

Eso es simplemente imposible. Si no hubiéramos traducido a Milan Kundera, a Tolstoi o a Stieg Larsson, seríamos mucho más pobres culturalmente, porque no habríamos podido acceder a su obra. La literatura nacional es obra de los autores, pero la literatura internacional es obra de los traductores. Lo mismo ocurre con el cine.

Si a lo que nos referimos es a ver las películas con subtítulos, tenemos que pensar que el director y el director de fotografía no concibieron la obra para ser exhibida con letras encima de las imágenes. También estamos adulterando el producto, como lo adulteramos con el doblaje al privarnos de las voces originales. Desgraciadamente, es un mal necesario.

13. ¿Puede una buena o mala traducción influir en el éxito de ésta en taquilla? ¿Pasará lo mismo dependiendo de si el film está doblado o subtitulado?

Una buena traducción y doblaje puede convertir en aceptable una mala película. Una mala traducción o doblaje, puede arruinar una obra maestra. Y como ejemplo tenemos El Resplandor de Stanley Kubrick.

14. ¿Deberían los traductores estar especializados en el género de película que traducen?

Hay traductores a los que se les da muy bien traducir comedia, que es el género más difícil de todos. El resto de géneros no representan mayores problemas.

15. ¿Es la globalización mundial y el mayor intercambio entre culturas de hoy en día, la causa de que haya aumentado la cantidad de películas multilingües?

Seguramente sí, todos viajamos más y tenemos acceso fácil a otras culturas, lo que nos lleva a contar historias sobre esas culturas. Tenemos los ejemplos de Babel, Lost in Traslation o Traffic, por citar algunas películas comerciales recientes.

16. De las diferentes técnicas de traducción audiovisual, cuál es la más adecuada para la traducción de films multilingües?

Sin duda el subtitulado, porque te permite conservar las distintas entonaciones de cada uno de los idiomas y el espectador se da cuenta de que se hablan distintos idiomas. El doblaje en castellano, por ejemplo, haría que todo fuese mucho más plano y perderíamos todas esas referencias.

Cables, agendas y escenarios

En los últimos años estamos asistiendo a una auténtica invasión de anglicismos en nuestro idioma que entran principalmente a través de los medios de comunicación y que se rinden a las modas que vienen de Estados Unidos por una falta total de criterio lingüístico de estos medios y el estamento político de este país.

Hasta hace 15 días cuando escuchábamos la palabra “cable” generalmente nos venía a la cabeza esa especie de cuerda con filamentos que sirve para transportar electricidad, luz, etc. Pero a raíz de los últimos acontecimientos con el tema de Wikileaks, cuando oímos cable pensamos casi de inmediato en los mensajes secretos que los distintos organismos de los Estados Unidos se envían entre si.

Si miramos la definición de la RAE

cable.
(De or. inc.; quizá del b. lat. capŭlum, cuerda).
1. m. Maroma gruesa.
2. m. cablegrama.
3. m. cable eléctrico.
4. m. cable de alambre.
5. m. Ayuda que se presta a quien está en una situación comprometida. Echar, lanzar, tender, tirar un cable.
6. m. Mar. Cabo grueso que se hace firme en el arganeo de un ancla.
7. m. Mar. Décima parte de la milla, equivalente a 185 m.
~ de alambre.
1. m. El construido con alambres torcidos en espiral.
~ de cadena.
1. m. Mar. Cadena gruesa de hierro, cada uno de cuyos eslabones tiene en medio un dado que forma dos ojos o agujeros, para que no pueda enredarse ni hacer cocas.
~ eléctrico.
1. m. Cordón formado con varios conductores aislados unos de otros y protegido generalmente por una envoltura que reúna la flexibilidad y resistencia necesarias al uso a que el cable se destine.
~ submarino.
1. m. El eléctrico algo reforzado y aislado que se emplea como conductor en las líneas telegráficas submarinas.
cruzársele los ~s a alguien.
1. loc. verb. coloq. Perder momentáneamente el juicio.

De aquí podríamos pensar que tal vez cablegrama se ajuste a esta situación, pero tampoco es así:

cablegrama.
(De cable y -grama, t. de telegrama).
1. m. Telegrama transmitido por cable submarino.

Los “cables” filtrados a la prensa por Wikileaks distan mucho de ser cablegramas. En todo caso son mensajes o informes, palabras totalmente españolas que a mi modo de ver reflejan a la perfección el sentido del original. Estoy muy a favor de adaptar, transformar o inventar palabras cuando sea necesario, pero en esta ocasión me parece totalmente gratuito.

Otra palabra que me chirría muchísimo y que cada vez escucho más es “escenario” para referirse a una situación, contexto, fase, circunstancia o estado: “un escenario de crisis”, “un escenario de minoría parlamentaria” y que no es más que la traducción literal de la palabra inglesa “scenario”.

scenario noun (plural scenarios)
a written outline of a film, novel, or stage work giving details of the plot and individual scenes:the scenarios for four short stories
a postulated sequence or development of events:a possible scenario is that he was attacked after opening the front door
a setting, in particular for a work of art or literature:the scenario is World War Two

Mientras que la RAE dice:

escenario.
(Del lat. scenarĭum).
1. m. Parte del teatro construida y dispuesta convenientemente para que en ella se puedan colocar las decoraciones y representar las obras dramáticas o cualquier otro espectáculo teatral.
2. m. En el cine, lugar donde se desarrolla cada escena de la película.
3. m. Lugar en que ocurre o se desarrolla un suceso.
4. m. Conjunto de circunstancias que rodean a una persona o un suceso.

Y finalmente la FUNDEU advierte:

«escenario»
24/06/2005
Se advierte del uso anglicado de la palabra escenario con el significado de ‘contexto’ o ‘panorama’: «Mejorarán los escenarios económicos del año próximo» y recomienda el uso de términos como panorama, contexto, situación, entorno o ambiente.

También es anglicismo utilizar esta voz en lugar de guión, argumento, esquema, borrador, escrito de primera intención, esbozo u original del rodaje de una película en el que se describen escenas y personajes.

Sí es correcta la palabra escenario para hacer referencia al lugar en el que se desarrolla una acción o suceso: «La policía llegó al escenario del crimen».
Se recomienda que se evite el uso del anglicismo «escenario» cuando se haga referencia al aspecto o visión de conjunto que presenta un asunto o situación (escenario económico, escenario político, escenario sanitario) y se cambie por contexto, panorama, situación, ambiente… según sea el caso.

Aún recuerdo la primera vez que me encontré en la tesitura de traducir la palabra “scenario”. Fue en diciembre del 2002 mientras traducía un capítulo de la segunda temporada de El Ala Oeste de la Casa Blanca (The West Wing) en el que el personaje de Leo McGarry decía:

LEO
How do these people think this is going to end? What is their best-case scenario?

Y que traduje como:

LEO ¿Cómo cree esa gente que va a acabar esto? ¿Cuál es la mejor situación posible?

Era lo que parecía más lógico. “Situación” reflejaba a la perfección el mismo concepto que el original. También lo pude traducir como “el mejor de los casos”. Las opciones son infinitas, pero la que nunca me sonó a español fue “escenario”. En el 2002, aquella era una palabra que chirriaba muchísimo y que no utilizábamos en ese contexto. ¿Qué necesidad hemos tenido de caer en este anglicismo?

Otro tanto se podría decir el uso de “agenda” para referirse a planes o intenciones, “hoja de ruta” para referirse a un plan o programa, “horizonte” para situación o contexto, etc. Todas estas palabras las podemos escuchar y leer decenas de veces en prensa, radios y televisión, demostrando una falta total de criterio lingüístico y maltratando nuestro idioma. Desde aquí, me gustaría recordarles a todos aquellos que se sientan delante de un micrófono o que escriben en prensa, que tienen el gran poder de hablar o ser leídos por centenares de miles de personas, pero que un gran poder conlleva una gran resposabilidad, que en este caso sería la de conocer el idioma que hablan.

The Man Who Walked Around the World

Nos estamos acercando al final de este 2010, un año que pasará a la historia por haber sido muy complicado a nivel económico. También con el final de un año, llega el momento de planificar el año siguiente y valorar el trabajo hecho hasta ahora y ver si se han cumplido los objetivos marcados. Personalmente, estoy muy contento con todo el camino recorrido en este 2010. Nueva marca, nueva web, nuevos clientes, nuevos proyectos, nuevo despacho, nuevos socios y, lo más importante, una hija preciosa que nació este mes de marzo.

A menudo uno tiene la sensación de que no avanza, de que las cosas no van todo lo rápido que uno quisiera y por eso también es importante echar la vista atrás y deleitarse con el camino recorrido. Algunos sabréis que soy aficionado al mountain bike y subiendo una montaña siempre tengo la misma sensación, de no avanzar, de ir despacio, de no llegar nunca a la cima. Pero si me detengo un momento y echo la vista atrás, puedo contemplar el valle muy abajo y me doy cuenta de cantidad de metros que he ascendido y de todo el progreso que he hecho. Creo que es fundamental planificar cuáles van a ser tus siguientes pasos, pero también lo es repasar todo lo hecho para ver tus progresos y coger nuevas energías.

Y hablando de caminos recorridos y de emprendedores, de emprendedores de verdad, os dejo con una pequeña joya: un magnífico anuncio de 6 minutos en el que el soberbio Robert Carlyle nos habla en un único plano secuencia de un gran emprendedor, John Walker, y en el que podemos ver en retrospectiva la gran importancia que tienen esos pequeños pasos cuando se echa la vista atrás no un año, sino doscientos.

Doscientos mil subtítulos

Hace más de una década que empecé a subtitular. Echando cuentas, me salen unas 200 películas de cine subtituladas. Es decir, 200 películas de 35mm que se han estrenado en cines. A unos mil subtítulos de media por película, el resultado es de doscientos mil subtítulos. Son muchos subtítulos. Muchísimos. Han dado para muchas cosas. Han dado para aprender, para equivocarme, para lucirme, para sorprenderme…

Si la memoria no me falla, creo que la primera película fue Cherry Falls, una película de terror adolescente que subtitulé para el Festival de Sitges y los pases posteriores en cines. Películas de las que guardo buenos recuerdos son Million Dollar Baby, Crash, Michael Clayton, Buenas noches, y buena suerte, por nombrar algunas.

Cuando empecé, se puede decir que sabía traducir, pero no subtitular. Ya había trabajado en doblaje y traducido algunas cosas importantes como El Ala Oeste de la Casa Blanca y alguna que otra película de 35mm. La inconsciencia me hizo aceptar el primer encargo para subtitular una película después de haber superado una prueba. Quiero pensar que he ido evolucionando y mejorando a lo largo de estos años, mi manera de entender el subtitulado también ha evolucionado. Antes pensaba que lo primordial era ser muy fiel al original, rozando la literalidad, para que el espectador sintiera que estaba leyendo unos subtítulos fieles al original. Pero estos últimos años, he adoptado la postura de adaptar todo aquello que considere oportuno para poder ofrecer al espectador la mejor experiencia posible, para que vea la película de la misma manera que la podría ver un espectador de la lengua original. También he aprendido a eliminar la información más superflua para no cansar al espectador/lector y ofrecerle solo aquello imprescindible para seguir el hilo argumental.

Pero todo este tiempo ha dado también para muchas pequeñas anécdotas. Por ejemplo, subtitular la trilogía de Peter Greenaway Las Maletas de Tulse Luper, sin entender ni por un segundo lo que estaba traduciendo, ni el sentido de nada. Otras películas que traduje pero no entendí fueron Spider, de David Cronnenberg y en menor medida Requiem por un Sueño, donde algunas escenas no tenían ni pies ni cabeza, ni sentido alguno.

En todo este tiempo, también he aprendido a defender mis traducciones ante los responsables de las distribuidoras y los directores que asisten al visionado para dar el visto bueno a mi trabajo. En otras ocasiones, he sabido ver que sus soluciones y opiniones son mejores que las mías. Gracias a este trabajo he podido conocer a Brian Yuzna a raíz de subtitularle dos frikadas de Serie B como fueron Beyond Reanimator y Rotweiler. También tuve la suerte de trabajar y conocer un poco a Daniel Monzón cuando subtitulé La Caja Kovak, la película anterior a la aclamada Celda 211. Tanto Yuzna como Monzón querían entender los mecanismos que me llevaban a optar por una traducción y no otra y se mostraron siempre muy respetuosos y agradecidos con la labor del traductor. Nacho Cerdà fue otro director con el que trabajé en Los Abandonados y entendió que para subtitular hay que sacrificar parte del diálogo, algo que nunca llegó a pensar.

Pero no todo han sido experiencias positivas, por ejemplo me negué a “firmar” la subtitulación de una película de Joaquim Jordà porque hizo lo que le vino en gana con los subtítulos, cambió todo lo que quiso e incluso utilizó subtítulos de cuatro líneas. Otra experiencia que no me gustó nada fue con Ventura Pons y su Food of Love hace muchísimos años y me he negado a volver a traducir ninguna película de él.

También he aprendido a aceptar los cambios del departamento de márketing para conseguir que una película tenga más gancho, más gracia, o váyase usted a saber qué.

Y ha habido tiempo para errores, como cuando subtitulé Battle Royale de Takeshi Kitano. La película era japonesa con diálogos en el idioma del país del sol naciente. Esto suponía algún que otro problema para mí, puesto que mi japonés es muy limitado. Yo partía de una traducción al inglés. En los diálogos con muchos personajes me perdía y no sabía quién hablaba con quién y en más de una ocasión le cambiaba el género a los personajes, con resultados esperpénticos. La película la revisaba un japonés con un nivel decente de castellano, pero algo falló ahí también y esos errores llegaron a la versión final. La bronca que nos cayó fue grande. Juré que no volvería a traducir nada que no fuera del inglés. Pero no os voy a engañar, volví a hacer más películas japonesas, chinas, tailandesas, tibetanas… ¡Y con resultados más que decentes!

Estos 200.000 subtítulos han sido un viaje muy interesante a nivel personal y profesional. Lo que no sé es si son mis primeros pasos en el mundo del subtitulado o los últimos. ¡El tiempo lo dirá!

Networking

Las claves del networking para traductores

No cabe duda de que una de las palabras o conceptos de moda hoy en día en el mundo empresarial es “networking”. Con este término en inglés nos referimos a la capacidad de crear y gestionar una red de contactos para poder colaborar profesionalmente.

A eso siempre se le ha llamado “tener contactos”, pero ya sabemos todos como son las modas. Para nuestra labor como traductores/empresarios es vital poder contar con una buena red de contactos ya sean clientes, clientes potenciales, proveedores o colaboradores. Una enorme cantidad de trabajos nunca salen a la luz, ni se publican en ninguna parte, sino que son encargados a los contactos de una persona. Por ejemplo, cuando queremos realizar nuestra página web, siempre tenemos un amigo que tiene un conocido que hace páginas web y en muchos casos acabamos contratando a esa persona porque nos ha venido recomendada. Así es como funcionan las redes de contactos. Por lo tanto, parece claro que cuanta más gente sepa de nuestra existencia y nuestra profesión, más posibilidades tendremos de que nos recomienden o nos lleguen trabajos por esta vía.

¿Por dónde empezar?

Aunque no lo parezca, todos tenemos una red de contactos más o menos amplia, porque todos conocemos a otras personas. Tenemos amigos, compañeros de clase, compañeros de gimnasio, conocemos a los padres que esperan en la puerta del colegio, etc. etc. Ésa es una red de contactos y lo que tenemos que hacer es que todos sepan a qué nos dedicamos y a quién tienen que recurrir si algún día alguien de su entorno necesita un traductor.

Ampliando la red

Una vez que tengamos una red “básica” por así decirlo, tendremos que intentar ampliarla con contactos de valor. Por ejemplo, si queremos trabajar en el sector de la medicina y la farmacia, intentaremos acudir a actos de ese sector con el objetivo de estar informados y de establecer poco a poco contactos en ese sector. Tenemos que tener en cuenta que crear una red amplia de contactos es un trabajo a largo plazo, entre 2 y 5 años, por lo que es una actividad que nos dará frutos a largo plazo, pero que al mismo tiempo será vital para nuestra actividad profesional.

Las redes sociales

En los últimos años han aparecido con fuerza las redes sociales y han modificado nuestra manera de relacionarnos con las personas. Un aspecto positivo es que nos permiten mantener el contacto con personas con las que de otro modo lo habríamos perdido. Dentro del mundo profesional destacan dos por encima de todo: LinkedIn y Xing. En estas dos plataformas podemos crear un perfil de usuario con nuestra información profesional y contactar con todos aquellos con los que mantengamos una relación profesional o de amistad para poder buscar oportunidades de negocio en sus redes de contactos. Bien utilizadas, pueden ser herramientas muy poderosas para ampliar nuestras redes de contactos.

Lo fácil es crearla, lo difícil mantenerla.

De nada nos servirá conseguir muchos contactos si luego no los mantenemos y los cuidamos. Dicen que para mantener un contacto es necesario un mínimo de 5 interacciones al año. O sea, contactar con esa persona al menos en cinco ocasiones. Por lo tanto, mantener y gestionar una red de contactos también es un trabajo constante al que debemos dedicar una parte de nuestro tiempo.

Si sólo vas a leer un libro, que sea éste.

No voy a decir que haya leído muchos libros sobre networking, pero sí he leído unos cuantos y hasta el momento el mejor para mí ha sido Nunca comas solo, de Keith Ferrazzi. El autor nos explica todos los secretos para crear, consolidar y mantener una red de contactos que nos pueda ser útil en nuestra actividad profesional. Ferrazzi nos habla de la mentalidad que debe tener un networker, nos describe el perfil del networker perfecto (que por cierto, es Bill Clinton), cuáles son las facultades necesarias y todas las claves para gestionar esa red de contactos.

“Eventos” de networking

Desde hace unos años, se han puesto de moda los actos de networking muy al estilo del speed dating. En estos actos se organizan encuentros cara a cara con otros empresarios y emprendedores de corta duración (entre 5 y 10 minutos) para que puedas presentar tu empresa a un posible cliente o proveedor. La utilidad real de estos actos es muy relativa a mi modo de ver, puesto que lo más probable es que no encontremos contactos que nos puedan ser útiles para nuestra actividad. Eso sí, nos puede servir para practicar cómo presentar nuestra empresa cuando llegue el momento de la verdad e ir venciendo ese “miedo escénico”. Creo que para optimizar el tiempo, es mucho más sensato acudir a actos de aquellos sectores que más nos interesen, como ferias, conferencias, etc. etc. Un solo contacto de una empresa en un sector que nos interese será mucho más valioso que diez contactos al azar en uno de estos actos de networking.

Questionari9Nou

“Em passaria el dia a la cuina”

Avui divendres us deixo amb una entrevista que publica avui el diari El 9 Nou. No parlo de traducció, la veritat, i ni tan sols sé si pot ser interessant, però un petit off topic de tant en tant tampoc va tan malament.

Intentaré colgar muy pronto la traducción al español. Pero ya se sabe que en casa del herrero…

1.Tres cançons per posar a l’MP-3.
Bobby Jean de Bruce Springsteen; Ultraviolet de U2 i Standing Next To Me de The Last Shadow Puppets.

2.Una pel·lícula.
El Padrino i Sospechosos Habituales. Triar una és impossible.

3.Un llibre.
El hombre invisible de Ralph W. Ellison. Res a veure amb la novel·la de H.G. Wells.

4. Un restaurant de la comarca
Tenim la sort de tenir molts i molt bons, però un on sempre m’he trobat molt a gust és El Cisne de Granollers. Valoro tant o més el tracte del personal que el menjar.

5.Li agrada cuinar?
M’encanta. Em passaria el dia a la cuina. I sempre he de fer alguna cosa nova. Repetir sempre el mateix m’avorreix.

6.Un plat
Sushi. És un vici. Crec que el wasabi crea addicció. I la truita de patates.

7.Una beguda
Una bona copa de vi negre.

8.On ha passat les últimes vacances?
A Londres aquest Nadal. Vaig portar a la meva filla de 3 anys i per a ella va ser gairebé com un conte de fades.

9.Té previst fer algun viatge? A on?
A curt termini, no. Però m’agradaria passar una temporada a San Francisco o Seattle.

10.Un lloc o un racó on perdre’s de la comarca, que no sigui el Montseny.
Surto molt en bicicleta de muntanya pels boscos de Lliçà, Bigues i Riells, St. Feliu de Codines, Cànoves. Hi ha paratges naturals d’una bellesa espectacular.

11.I de Catalunya?
Calella de Palafrugell. Sé que és molt tòpic, però m’agrada molt.

12.I del món?
Manhattan i l’illa de Skye a Escòcia.

13.Un lloc on no portaria mai ningú?
A la Ronda Litoral a les 8 del matí.

14.Amb quin alcalde de la comarca aniria a sopar?
Amb cap, la veritat. M’agrada sopar tranquil.

15.Última obra de teatre que ha vist. On?
Els tres porquets a Can Rajoler de Parets.

16.Què és l’últim que ha fet, anar al cinema o llogar una pel·lícula de vídeo o DVD?
Anar al cinema.

17.Quina pel·lícula era?
Origen (Inception), de Christopher Nolan. Una pel·lícula amb majúscules.

18.Un programa o sèrie de TV.
El Ala Oeste de la Casa Blanca. El millor que s’ha fet en TV en els últims temps i a més la vaig traduir jo.

19. I de la ràdio?
Gairebé qualsevol de RAC1 i “Especialistas Secundarios” a la SER.

20.Un lloc per viure
San Francisco o Vancouver. Ciutats de postal amb una enorme qualitat de vida i amb cultura emprenedora.

21.Coneix algun grup de música de la comarca?
No.

22.Ha votat en les últimes eleccions?
Sí.

23.A qui (si ho vol dir)?
Al partit equivocat, com sempre.

24.Quin és l’últim regal que li han fet?
Una samarreta del Barça. I em va fer molta il·lusió perquè mai havia tingut cap, ni de petit.

25.A quina hora acostuma a llevar-se al matí?
Abans de les set i sempre amb ganes de fer moltes coses.

26.És partidari de les migdiades?
De mitja hora, sí. Fer-li un reset al cervell sempre va bé.

27.A quin cantó del llit dorm?
Depèn des d’on t’ho miris. Però sempre al costat de la porta.

28.Quin fons d’escriptori té a l’ordinador?
Una foto de la meva filla gran amb la Lupita dels Lunnis d’un dia que la vaig portar a la gravació del programa. Surt guapíssima i molt feliç.

29.Esculli una paraula que li agradi (pel so, significat…)
Mama. Aquesta paraula és gairebé igual a tots els idiomes del món.

30. Quin cotxe té?
Un Mini Cooper S.

31.L’última vegada que ha anat a missa?
No he anat mai. Només a algun casament.

32.Un projecte immediat
Consolidar la meva empresa i ensenyar a caminar a la meva filla petita.

33.Un insult
Inútil. És el pitjor que et poden dir.

34.Una floreta (piropo)
Quan em feliciten per la feina ben feta.

35.Una olor
La del camp després de la pluja.

36.Un ritual diari
Veure com dormen les meves filles abans de ficar-me al llit.

37.Una mania
Sóc un maniàtic de la llum i l’iluminació. Em molesten molt els llums que enlluernen.

38.Un personatge històric
Louis Pasteur.

39.Qui li agradaria ser
Algú amb poders per canviar el món. Obama?

40.Un hobby
Fer esport. I tot el que tingui a veure amb noves tecnologies.

43.Un lema
“Toda gloria es pasajera”. Ho tinc penjat al meu despatx.

44.Què el treu de polleguera?
La corrupció, els que fan política per ajudar-se a si mateixos i el populisme.

45.Què canviaria del seu cos?
El nas. De la resta estic molt content.

46.Una expressió molt utilitzada
“Podria ser pitjor, podria ploure” d’El Jovencito Frankenstein.

47.Per què o per qui diria una mentida?
Diria una mentida quan sé que la veritat pot fer molt de mal.

48.Què li fa riure? I plorar?
La meva família i els meus amics. Em fan plorar els abusos a menors. Ahir estava veient “The Dancing Boys of Afghanistan” i ho vaig haver de deixar.

49.Quin és el seu pitjor malson?
Qualsevol cosa que afecti a la meva família.

50. Què té a la tauleta de nit?
Una ràdio petita i un llibre a mig llegir.

Lionbridge no acudió al coloquio

30-S: Día de la Traducción

Nota a 8 de octubre de 2010: A petición personal de la parte interesada añado algunas puntualizaciones y la invito abiertamente a participar en el espacio destinado a los comentarios.

Como todos sabréis ya a estas alturas, el pasado 30 de septiembre se celebró el día de la traducción con diversos actos en toda España. Yo me desplacé hasta Madrid en representación de APTIC para asistir a dos actos que se celebraban en la capital y que eran de especial interés. Por un lado, el “Congreso FEGILT-ACT-SEIL / expoFEGILT 10″ y por otro el acto que organizaba ASETRAD, de la que también soy socio, bajo el título “Pagar por trabajar. Coloquio con los afectados de Lionbridge”.

Dentro de la conferencia de FEGILT, el plato fuerte desde mi punto de vista era la mesa redonda “Un convenio colectivo estatal necesario – El de las industrias de la lengua” en el que participaban Simon Stepney, secretario general de FEGILT-CEOE, José Manuel López Cedillo, consejero de FEGILT-CEOE, Fernando Ruiz Assin, director financiero del Grupo Seprotec, Ritxi Lizartza, presidente de FEGILT-CEOE y José Luís Fraile en representación de la asesoría legal Sagardoy.

En esta mesa redonda se habló sobre la necesidad de crear un convenio colectivo específico para el sector de la traducción, que se adapte mejor a las peculiaridades de nuestra industria que hasta ahora se ha tenido que acoger al convenio de “Oficinas y despachos”. Los invitados de FEGILT expusieron que ellos serán los únicos representantes de la patronal en la negociación de este convenio con los sindicatos. En palabras de FEGILT, no habrá ninguna otra representación de la patronal. Este convenio sería vinculante para todo el sector y todas las empresas deberán acogerse a él, tanto si han participado en la negociación como si no. En palabras del Sr. Stepney, los autónomos tienen abiertas las puertas de FEGILT para sumarse a ellos en la negociación de este convenio. (Puntualización: las puertas están abiertas, no exactamente para que “los autónomos” puedan sumarse a la negociación, sino que sería conveniente que, correctamente definido, los “autónomos empresarios” participasen en el diálogo social antes y durante la preparación del convenio colectivo.) Del mismo modo, dejó claro que los traductores no empresarios no tienen cabida en este convenio. El Sr. Fraile aclaró a los miembros de la mesa y los presentes en la sala que este convenio solo afectaría a aquellos autónomos que tuvieran personal contratado a su cargo, no a los autónomos sin personal contratado a los que este convenio no les afecta en lo más mínimo.

Los motivos que llevan a esta organización patronal a crear un nuevo convenio para el sector de las industrias de la lengua no están del todo claros, máxime si tenemos en cuenta que el convenio actual, el de Oficinas y despachos, es seguramente de los peores para el trabajador. Lo que sí se dijo es que habría un millón de euros en ayudas para el convenio colectivo (patronal y sindicatos).

Las empresas adscritas a FEGILT han creado la empresa SEIL, S.A., una empresa de servicios para las industrias de la lengua. Entre estos servicios se encuentra el de “homologar” a los traductores que trabajarán para las empresas de FEGILT. No se sabe qué autoridad tiene esta empresa privada para expender homologaciones, lo que sí sabemos por el momento es que estas homologaciones tendrán un coste:

Por esto puedes solicitar en cualquier momento el servicio de homologación según la norma UNE-EN 15038 mediante SEIL, SA para así aumentar tus posibilidades de trabajar en el sector. El servicio se presta una sola vez durante el año en curso y cuesta 69,90 € (IVA incluido). Si quieres homologarte con una especialidad, el servicio cuesta 89,90 € (IVA incluido). Este importe tiene como fin único costear el proceso de revisión y aprobación por un profesional altamente cualificado.

Llama poderosamente la atención que la homologación deba renovarse cada año previo pago de dicho servicio. Uno imagina que si un traductor tiene méritos suficientes para poseer esa homologación, estos no desaparecen al año siguiente. Los conocimientos de un traductor no caducan a los doce meses, ni su título universitario, ni su experiencia.

Las empresas adscritas a FEGILT deberán contratar los servicios de traductores homologados por esta empresa privada que tiene en su web reclamos tan vagos como el siguiente:

Hay demanda para traductores hommologados tipo EN 15038 de inglés a español. Solicite la homologación por SEIL.

Una cosa sí parece clara, y es que para que este convenio colectivo sea efectivo, FEGILT tiene que demostrar que es representativa de la gran mayoría del sector. A fecha de hoy apenas son 60 empresas de las 1.200 que operan en España. Un 5%.

Y ese mismo día en Madrid se celebró un coloquio con los afectados de Lionbridge que gozó de una gran afluencia de público. Esta multinacional de la traducción exige a sus colaboradores trabajar con su propia herramienta de traducción asistida, Translation Workspace (antes Logoport), pero desde principio de año, esta herramienta es de pago para sus traductores con un coste variable en función del número de palabras traducidas con ella. Lionbridge excusó su presencia en el coloquio diciendo que “consideraran Translation Workspace como una herramienta importante en sus labores de traducción”. Los traductores afectados se quejan por una parte de la falta de ética de esta empresa que les obliga a utilizar su propia herramienta con un coste considerable y les impide elegir libremente las herramientas que ellos consideren oportuno y que puedan utilizar con más de un cliente. En la actualidad, solo Lionbridge utiliza esta herramienta de traducción asistida, por lo que está muy lejos de convertirse en un estándar del sector. Además, Translation Workspace tiene una infinidad de fallos y problemas que hacen que trabajar con ella sea una pesadilla.

Lionbridge no acudió al coloquio

Lionbridge no acudió al coloquio

Pero, ¿por qué una empresa tan grande como Lionbridge está comercializando una herramienta que obliga a comprar a sus propios proveedores? Quizá la respuesta sea tan sencilla como que Lionbridge tiene unas pérdidas espectaculares año tras año y está buscando nuevos modelos de negocio. Además, estas agencias “low cost” se están encontrando con la competencia cada vez más fuerte de Google Translate, que prácticamente ya traduce con una calidad similar y gratis. Todas estas agencias “low cost” que trabajan con grandes volúmenes, pero con unos niveles de calidad tan bajos, se están encontrando con un problema similar y por tanto, ya sea obligando a sus proveedores a comprar sus herramientas o sacándose de la manga supuestas “homologaciones” para intentar sanear sus cuentas de resultados.